¿Te has preguntado por qué algunas personas parecen tener un imán cuando hablan y otras… bueno, te pierden en los primeros 10 segundos?
Spoiler: no es solo porque son buenos oradores o porque tienen el guion perfecto. En realidad, uno de los grandes secretos detrás de una comunicación irresistible es algo mucho más simple: la gratitud.
La ciencia detrás de la gratitud y la comunicación
Si me hubieran dicho que el practicar la gratitud a diario iba a potenciar mi comunicación hace unos años.. me hubiera reído de esa persona y le hubiera llamado «yerbas». Pero.. si algo he aprendido con el paso de los años es a estar abierta a aprender si eso me ayudaba a ser mejor profesional cada día.
Lo que te voy a contar sobre la gratitud en este post no me lo he inventado yo.
Lo descubrí cuando empecé a formarme con algunos de mis mentores, como Tony Robbins, T.Harv Eker o Josepe García.
Todos ellos practican la gratitud como un hábito comparable a lavarse los dientes después de cada comida. Incluso, Josepe, va más allá: tiene una alarma en el móvil puesta para que le avise cada hora de que es momento de «agradecer».
Te preguntarás… ¿pero qué tiene de especial este sencillo ejercicio si lo practicas con continuidad?
Sabemos que la gratitud tiene beneficios increíbles para nuestra salud emocional, ¿pero sabías que también puede mejorar la manera en la que te comunicas?
En un estudio publicado por el Journal of Positive Psychology, se descubrió que las personas que practican la gratitud no solo son más optimistas y resilientes, sino que también mejoran su habilidad para conectarse emocionalmente con los demás.
Además, la neurocomunicación, que estudia cómo los procesos cerebrales influyen en nuestra comunicación, también respalda esta idea.
Cuando estamos agradecidos, activamos el sistema límbico, el área del cerebro encargada de nuestras emociones. Esto crea una respuesta emocional más fuerte y genuina al hablar en público o frente a la cámara.
Así que, ¡la gratitud no solo te hace sentir bien, sino que también mejora tu conexión con tu audiencia!
¿Cómo afecta la gratitud a tu capacidad para hablar en público?
Si seguimos la idea anterior, todo gira alrededor de la propia gestión emocional, que con el paso de los años y mentorizando cada día a decenas de personas para que mejoren sus habilidades para hablar en público, he descubierto que es crucial para afrontar miedos o inseguridades.
Pero si quieres algo más específico, te lo concreto en estos 3 tips:
- Te ayuda a calmar los nervios:
¿Sabes esa sensación de miedo antes de hablar en público? Bueno, la gratitud puede ayudarte a reducir el cortisol (la hormona del estrés) y aumentar la serotonina, que nos calma. En lugar de pensar en todo lo que podría salir mal, agradecer los momentos que te han llevado hasta ese punto transforma el miedo en energía positiva. - Aumenta tu autenticidad:
Las personas que practican la gratitud no necesitan máscaras. Cuando te conectas contigo mismo a través de la gratitud, es más fácil mostrarte tal como eres. ¿Y sabes qué? A la audiencia le encanta la autenticidad. Hablar desde un lugar de gratitud te hace más genuino y, en consecuencia, un mejor comunicador. - Mejora tu capacidad de escuchar:
Hablar en público no es solo proyectar tu voz, también implica saber escuchar. Practicar la gratitud te entrena para ser más empático y consciente del momento presente. Cuando agradeces las pequeñas interacciones diarias, mejoras tu habilidad de escucha activa, lo que es fundamental para cualquier buen comunicador.
Mi experiencia personal con la gratitud y la comunicación
Te cuento un pequeño secreto: al principio de mi carrera, me preocupaba tanto por las técnicas y los trucos para hablar bien en público que olvidaba lo esencial.
Quería ser «perfecta», y para ello copiaba a los grandes comunicadores.
Pero en realidad, todo eso cambió cuando descubrí que hablar en público no es nada si realmente no conectas, no impactas, no creas recuerdo o no dejas huella.
Puedes hablar «perfecto» en público, pero ¿te has preguntado porqué gente que no es tan experta en hablar en público, conecta más que tú?
Ahí está el factor «charm», ese factor X que hace a cada comunicador especial por lo que es, lo que representa o transmite más allá de su mensaje o forma en que le de al mensaje. Es decir, conecta por su autenticidad.
Hay muchas formas de encontrar ese factor «charm», pero solo un camino fijo para encontrarlo: descubrir y fomentar tu conexión personal.
Esto es lo que empecé a experimentar hace 5 años, después de empezar a formarme con mis mentores. De repente, sentí que ya no tenía que «controlarlo todo», sino que podía confiar más en mi intuición y en mis emociones.
Al practicar la gratitud, mi comunicación dejó de ser solo palabras y empezó a ser auténtica conexión. Y te aseguro, ese cambio ha sido un antes y un después en mi carrera como comunicadora.
La neurocomunicación y el poder de la gratitud
La neurocomunicación respalda esta idea. Según investigaciones sobre cómo la gratitud afecta nuestras interacciones, se ha demostrado que nuestro cerebro procesa la gratitud de manera que fortalece nuestras conexiones neuronales, permitiéndonos conectar mejor emocionalmente con nuestra audiencia.
Al practicar la gratitud, enviamos señales positivas a nuestro cerebro que mejoran no solo nuestro estado de ánimo, sino también nuestra habilidad para comunicarnos.
¿Cómo puedes empezar?
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Cuando comencé a hacerlo, no solo seguí el ejemplo de mis mentores, que leí y me formé sobre todo lo relacionado con la gratitud.
Después de probar muchas fórmulas, me di cuenta de que:
- Tan solo es necesario hacer un único ejercicio, no miles. Pero poniendo toda la conciencia en ello de verdad. Pueden ser 5 minutos al día
- No se trata de invertir mucho tiempo en ello o de agradecer todo y a todas horas como buen samaritano. Se trata de que realmente sientas que todo es una gracia a tu alrededor. Y que te tomes el tiempo para conectar contigo mismo, tus avances, tus éxitos y seas más compasivo con lo que todavía no se haya dado como esperas, porque seguro que puedes agradecer el aprendizaje que te lleva a ello.
A estas conclusiones llegué después de haber practicado muchos ejercicios y descubrir que algunos me funcionan bien y otros no. Y a fuerza de prueba y selección, me he decidido a hacer una Guia con los 10 ejercicios que mejor me han funcionado para que tú puedas experimentar la gratitud con los «deberes hechos.
Todos ellos los puedes encontrar en un ebook gratuito que he preparado para tí. Aquí te digo cómo obtenerlo:
1. Ves a mi perfil en Instagram. Si todavía no me sigues, ¿qué mejor momento que ahora?
2. Mándame un mensaje privado y dime GRACIAS. En seguida te llegará un mensaje que te invitará a que te lo descargues. Y un renalito adicional que seguro que te gustará 😉
Confía en mí, estos ejercicios son la clave para que tu voz no solo sea escuchada, sino sentida.
Conclusión: La gratitud transforma tu comunicación
No te equivoques: ser un buen comunicador no solo se trata de tener la mejor voz o los mejores argumentos. La verdadera magia está en cómo conectas con tu audiencia. Y esa conexión empieza dentro de ti, cuando agradeces cada pequeño paso del camino. Si quieres ser un comunicador irresistible, comienza por agradecer y con mi guía que he preparado con mucho cariño para tí.
Me encantará que me cuentes en comentarios si tienes la guía y qué primer ejercicio vas a empezar a practicar para sumarte a esta práctica. Te leo!
